martes, 4 de junio de 2013

RETO 16 (POESÍA)

 
 
Últimamente recibimos pocas respuestas  de participantes que visitan nuestro blog. Espero que os animéis y aportéis vuestras fotos, frases o comentarios que os apetezcan o que veis relación con el reto expuesto esta semana. De todas formas contenta con vuestras anteriores participaciones. Como ya sabéis podéis mandar vuestras fotos al correo del blog (fotosyversos@gmail.com) o a través de nuestra pág. de Facebook.


Os dejo este poema un tema muy especial del que me gustaría ver vuestra aportación y que quiero dedicar con todo mi respeto y cariño a los niños de la asociación "Abriendo Camino" de Mengibar. Pequeños muy grandes. 


Un cromosoma de más
en el par veintiuno
detectado en el feto
de modo prematuro.
Un bebé fuerte y sano
nace sin llanto alguno.
 
 Lo pusieron en mis brazos
y un largo cordón
como madeja de lana,
y rizado hilo  desnudo
que desagua en un cuerpo
de blanco y espeso lanugo.
Arrugado o estremecido
que asoma al exterior
con sebáceo pelo fino.
Tu consuelo y mi alivio.
Mis lágrimas y tu llanto.
Tus segundos de neonato,
mis largas horas de  parto.
Y un latido que fundido
une tu corazón y el mío.
Sólo un simple vistazo
bastó para sentir un flechazo
por mi pequeño amor.
Un regalo que me dio la vida
sin merecerlo yo.
 
Una  luz  limpia y pura
que compite con la sombra
oscura  de la luna.
Con bellos  atardeceres
de  un fuego naranja,
de llamas  moradas 
celestes  y rosadas.
Que visten un cielo
ajeno a esos ojos
incrustados como
lava ardiendo en  el
volcán de su cara.
Dos puntos negros
de ingenua mirada,
son géiseres perdidos
entre vapor de agua.
De  pelo lacio y fino,
cuello ancho y corto.
Párpados gorditos,
epicanto en los ojos.
Carita  redonda,
de  boca pequeña
y paladar ojival. Y
dos dedos de sus pies
no se dejan separar.
 
Te quiero tanto, tanto
que me duele al respirar.
Eres mi alegría
y el despertar
de la monotonía.
La curiosidad y el juego.
El abrazo tierno,
la risa y fragilidad.
El consuelo de un beso,
la simpatía y verdad.
El cariño ilimitado,
las fronteras sin cerrar.
Una ventana a la primavera.
Un naufrago que rescatar.
Unos brazos que reman
hacia la  libertad.
El mensaje de una botella
que arrastran las olas del mar.
 
Más allá de un rostro
La diferencia sí que está:
En su risa blanca y pura,
en su limpio corazón.
En su grata  simpatía
y desinteresado amor.
Tanta belleza, tanto candor,
entre la simpleza de la razón.
Entre la certeza y la confusión.
Por seguir  siendo un  niño,
aunque crezca mayor.
 
Mírame con el corazón.
No con pena ni dolor.
Soy como tú, pero diferente
ni peor, ni mejor.
Alguien muy especial.
No me juzgues porque
sea de otra forma, o
hable con dificultad.
Una alteración genética,
discapacidad o anomalía,
no establece la diferencia
si me acepta la mayoría.
“Mis pies también  se mojan
si camino por la orilla”
 
Ana Cuevas.

2 comentarios:

  1. Me he estremecido al leer estos versos,
    son tiernos y bellos y a la vez verdaderos.
    Una realidad contada de un modo noble y real
    que hace sentir al que los lee,
    mirar a estos niños con los ojos de amor y verdad.
    GRACIAS ANA POR TUS PALABRAS. ESTE ES UN TEMA QUE MERECE TODO Y MAS.

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  2. Muchas gracias por este comentario tan bonito, me alegro que te haya emocionado la poesía, la he echo con todo mi cariño.Los que contestais a traves de los comentarios del blog, poneis anonimo porque es más facil que entre el comentario,si es asi al terminar puedes firmar con tu nombre. No se si es tu caso o que quieres permanecer anonimo, lo digo porque me gustaria saber quien eres. De todas formas un saludo y abrazo para ti.
    Ana Cuevas

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