jueves, 17 de octubre de 2013

RETO 30



Aquí lanzó el nuevo reto Poesía, un tema social muy delicado, que deseo queráis representar con vuestras fotos y nos las hagáis llegar al blog. Tenéis hasta el jueves de la semana que viene.

 
 

Soy como una ficha
del juego de la oca.
Espero en la salida
hasta que me toca.
Me sale un siete:
de puente a puente
y tiro
porque me lleva
la corriente.
Sigue la partida y
los  jugadores que
pasan por mi lado
ni siquiera me miran.
Un trasto más,
un mueble viejo
pasado de moda
sin utilidad,
sin lugar ni forma.
Cambiado otra vez
de sitio,
tras la puerta del desván
alejado y escondido.
 
En el dormitorio
escuché que discutían.
El Joven matrimonio
que les pesa el día a día.
Unas cortas vacaciones
llevan días planeando
vuelven a discutir y
se me quedan mirando.
 
Un silencio incomodo
flota en el aire
cuchichean
y vuelven a mirarme.
 
Junto al ventilador
sentado en un sillón
tapizado de marrón
tomo mis pastillas
esta vez
de dos en dos.
Pasan por delante
sin miedo a atropellarme.
Con maletas de ruedas
sombrillas de rayas
bolsas de viaje.
Bañadores  y  toallas.
Y un trozo de mapa
rumbo a la playa.
 
Desde el balcón veo
el coche aparcado
me levanto del sillón
listo y preparado.
La casa suena a vacía
alguien pregunta por mi
maldiciendo y bajándome
a trompicones de allí.
Acomodado en el auto
con mi familia
partimos en busca del mar
a pasar unos días.
Que pueden pagar
despellejando mi cartilla.
 
Mucho antes de llegar
paramos  a repostar y
me llevan hasta el  baño.
Quizá ya dieron la vuelta
 y me vienen a buscar.
Pero siguen pasando horas
y el dependiente me mira mal.
Yo  sigo esperando
a que echen marcha atrás.
Ya que de un despiste
me tuvieron que olvidar.
 
Me siento fuera
en el área de descanso,
entre enredos de farolas,
señales y semáforos .
Observo la carretera
y a lo lejos diviso
grandes edificios
de ladrillo visto,
casas con columnas,
y chalets  de doble piso.
A lo lejos una silueta
de color azul marino
poco a poco se acerca
hasta dar conmigo.
Cojeando llega alguien.
Un anciano muy amable
de mirada triste y seca
vacía de lágrimas y
de agua sedienta.
Cortésmente saluda.
E indica que me siente.
Que  rece  junto a él
            y nuestras familias regresen.       
       

Ana Cuevas

RESULTADO RETO 29

 

MIS DOBLES Y YO

 
 
Efectivamente la fotografía de este reto iba sobre la labor de las amas de casa, muchas veces poco valorada por los demás. Hay momento que te faltan manos y piensas en que te vendría bien multiplicarte para hacerlo todo muy rápido y así dedicar el tiempo a las otras cosas que te gustan más. Es un trabajo que nunca tiene fin ni descanso aunque sea día de fiesta. No digo ya, cuando tienes que compaginar trabajo fuera y trabajo en la casa. No es una queja sólo digo lo que es, la realidad de muchas mujeres y también algunos hombres. Una labor muy poco, poquísimo valorada.
 
El poema de Ana lo ha reflejado a la perfección, seguro que muchas personas se sentirán identificadas. Me ha gustado mucho. Enhorabuena.

martes, 15 de octubre de 2013

POESIA EN RESPUESTA AL RETO 29

 

Bueno aquí dejo mi respuesta a este reto. Una foto muy curiosa y difícil de realizar, yo no sé de donde saca estas ideas Juana Mari, me ha encantado esa composición en la cual yo y muchos de vosotros podéis veros reflejados. Es una estampa muy real y me identifico personalmente con ella. Para mi representa el día a día del ama de casa, esa especie de super woman que es capaz de hacer tantas cosas al día y a la vez.

Desde aquí, como no, dedicar esta poesía a todas esas extraordinarias mujeres que se dedican a las labores del hogar y  hacen la vida más fácil a su familia. Y pedir o reivindicar que de vez en cuando los demás echen una manita en casa, pues así valoraran más el esfuerzo de la persona que diariamente lleva el hogar.

 

AMA DE CASA

 
 
 
Una niña fue a jugar
pero no pudo jugar
porque tenía que planchar.
Así planchaba así , así.
Así planchaba que yo la vi.
 
Labores cotidianas
Insípidas y sin color.
La misma monotonía
tras la aguja del reloj.
Soy dueña de la casa
y prisionera del fogón.
 
Bandera blanca del alma,
sábana tendida al sol.
Montañas de ropa sucia
tregua de rendición.
Las nubes por la ventana
no parecen de algodón.
 
Con mis pies ,camino
veloz por la casa.
Fregando y dejando
las baldosas blancas.
Con dos manos
y al mismo tiempo
hago mil cosas
en un momento.
Lo que tú busques.
Yo lo encuentro con
mi poder paranormal.
Lo que no quieres
desaparece
o reduce a la mitad.
Soy niñera, cocinera,
secretaria, maestra,
enfermera, telefonista
peluquera ,taxista……
Todo eso y más.
Magia, instinto
O sexto sentido.
El ama de casa
lo lleva consigo.
 
Una niña tuvo que planchar
pero no pudo planchar,
porque tenía que jugar.
Así jugaba, así, así.
Así jugaba que yo la vi.
 
“Niña fui para ser grande.
 Mujer para ser ama.
Y hembra para ser madre”
 
Ana Cuevas.