jueves, 18 de diciembre de 2014

RETO 48 (POESIA)

Bueno aquí esta el nuevo reto y ya vamos por el 48. Nos quedan pocos para acabar las 52 semanas propuestas al comienzo de este blog. En esta segunda etapa recibimos vuestras visitas en los distintos retos que presentamos pero no hay participación. Es muy gratificante ver otros puntos de vista, otra visión ,otra inspiración.  Esta es una poesía fresca y con mucho juego para usar tu imaginación y para crear curiosas fotografías.
Animate  y participa que ya queda poco.


Brillante lucero mío.
Luna redonda de plata.
Tus ojos son el abismo
del infinito y la nada.
 
Verdes como aceituna,
como cereza redondos.
Vivos como la uva,
dulces como madroños.
 
Dentro de tu cabeza
con forma de castaña.
Hay un cerebro de nuez
perfecto para tu cara.

Tu nariz tan elegante.
No es guindilla,
pimiento o tomate.
Es tan sólo dátil ,
moreno  y
de hueso grande.

Boca de concha,
dientes de nácar.
Tu lengua es la pulpa
de la naranja.

 Pequeñas fresas
forman tu pecho.
Guinda que adorna
un cuerpo perfecto.

Tu tienes por  corazón
una rica manzana.
Fuerte y de buen color,
llena de vida sana.
 
De pera son tus caderas,
estrechas en la cintura.
Tan buenas  y jugosas
como la fruta madura.
 
Fruto de néctar.
Sabor prohibido.
Un paraíso bajo
el ombligo.
 
Piel de melocotón
fino pelo sedoso.
Es agradable tu olor,
tu sabor más delicioso.
 
Veo tus largas piernas
de tez morena.
Como tallos de nardos
en primavera.
 
Todo un jardín,
y toda una huerta.
La que me inspira
tanta  belleza.
 

Ana Cuevas

 

 

martes, 16 de diciembre de 2014

RESPUESTA AL RETO 47

 
 

LIBRE


Asfixiante  monotonía.
y si quiero respirar.
Voy donde la lluvia
me dé su libertad.
 
Cierro los ojos
y en un momento
bajo la oscuridad.
Preso el silencio
quiere escapar,
salir huyendo.
 
Y  yo, sigo allí plantado.
Sobre adoquines mojados.
Sintiendo que el agua cae
empapando mis zapatos.
Libres como mis pies
Siempre que van descalzos.
 
Permanezco ahí ,
en la puerta vacía
de mi casa.
Esperando que el viento
quiera besar mi cara.
 
Alzando mis manos ,
juntando mis dedos
parece  que toco
las nubes del cielo.
Mientras el agua
golpea sin cesar.
     Las alas de un paraguas
                 abierto para volar.             
 
Ana Cuevas.