Bueno aquí dejo el siguiente y ya vamos por el reto 34. Esta vez es un poema un poco especial por la forma en que está redactado. Como me caracteriza una pequeña historia totalmente inventada y narrada en forma poética. Espero que os guste y os apetezca fotografiarla. Yo estoy deseando de ver los resultados.
Querida señora:
De nuevo, la he visto pasar.
La miro desde mi ventana
a la misma hora cada tarde.
Aquí, siempre la espero.
La veo al regreso,
y al salir por la mañana.
Tan elegante al caminar
con sus botas altas,
y su abrigo largo de tergal.
Con esa gracia, con ese estilo.
Y su amplia sonrisa al saludar.
Ahí está, al otro lado de la calle.
Aligerando el paso al cruzar.
Con su pelo rubio recogido,
alineado a la derecha.
Dejando caer en el hombro
una espiga dorada o trenza.
Pego al cristal mi cara
para oírle pasar más cerca.
Al pisar con tus tacones
el acerado de mi puerta.
Agudizo más el oído,
como un animalillo
permanezco alerta.
Pero el ruido de sus
andares, ya se aleja.
Aún me queda la silueta
de su cuerpo, pero
más estirada y dispersa.
¡Pobre de mí, infeliz criatura!
Yo no quiero ser el sol
si no puedo alcanzar la luna.
¡Mientras seas Catalina!
¡Yo, no quiero ser Lorenzo!
¿Cómo te voy a besar si
despiertas en la oscuridad
a la misma hora
que yo duermo?
¡Ay mi dulce señora
con usted ,sueño
a todas horas!
Con sus ojos grises.
Con su boca roja.
Con su falda estrecha
hasta la rodilla,
y sus piernas largas
desnudas e infinitas.
Con sus manos blancas
de dedos finos y delicados .
Con su estrecha cintura
y su busto bien perfilado
tan terso y firme
que me lleva hasta la locura.
Usted, no cumple primaveras.
Si no inviernos y otoños.
Me lleva una vida entera
y a pesar de sus años
yo la amo ,la amo tanto
cual retoño, a su tierno regazo.
Usted,
que podría ser mi madre
es el amor de mi vida.
Y deseo más que nadie
que me ame de verdad
deshaciendo esta mentira.
Sin nada más que decirle.
Y pensando en usted
noche y día.
Lanzo mi despedida.
Atentamente.
Su joven espía.
“Aquí estaré amor platónico, desterrado y mal herido. Mirando por la ventana a que aparezcas con tu abrigo”