Hola, a todos los que nos seguís a través de este blog, os comunico que este reto nº 6 de esta semana es diferente a lo que llevamos hecho hasta ahora, esta vez no se trata de que Juana Mª o cualquiera de vosotros adivinéis el tema de mi poesía y la representéis con una foto, esta vez y debido a la aproximación de la fecha aniversario del atentado sufrido en Madrid en 2004, y que nos conmocionó a todos, he pensado que al igual que yo con mi poesía he querido rendir homenaje a todas sus víctimas y heridos, lo hagáis también mandando al blog fotografías, frases, poesías… en relación con aquella masacre. Pues aunque hayan pasado 9 años, los españoles no nos olvidamos de ellos, que los recordamos y que conmemoramos este día expresándolo a través de imágenes y con la palabra escrita. Os doy las gracias de antemano a todos los que participéis en esta iniciativa haciendo posible que el día 11 de marzo de 2013 podamos ofrecer este pequeño recuerdo especial hacia todos ellos, y a todas las personas que hayan sido víctimas de cualquier atentado perpetrado en nuestro país.
Hola, a todos los que nos seguís a través de este blog, os comunico que este reto nº 6 de esta semana es diferente a lo que llevamos hecho hasta ahora, esta vez no se trata de que Juana Mª o cualquiera de vosotros adivinéis el tema de mi poesía y la representéis con una foto, esta vez y debido a la aproximación de la fecha aniversario del atentado sufrido en Madrid en 2004, y que nos conmocionó a todos, he pensado que al igual que yo con mi poesía he querido rendir homenaje a todas sus víctimas y heridos, lo hagáis también mandando al blog fotografías, frases, poesías… en relación con aquella masacre. Pues aunque hayan pasado 9 años, los españoles no nos olvidamos de ellos, que los recordamos y que conmemoramos este día expresándolo a través de imágenes y con la palabra escrita. Os doy las gracias de antemano a todos los que participéis en esta iniciativa haciendo posible que el día 11 de marzo de 2013 podamos ofrecer este pequeño recuerdo especial hacia todos ellos, y a todas las personas que hayan sido víctimas de cualquier atentado perpetrado en nuestro país.
TRISTE MARZO NEGRO
Hoy jueves, primer día
en prácticas de auxiliar
madrugar para ir a Atocha
y desde allí al hospital.
Un día nuevo de su vida
con los nervios típicos
de la primera vez
y con ganas de ver a Miriam
que le espera en el andén.
Los dos sonríen entre bostezos
cómplices de una sensación
de cosquilleo y de nervios
curiosidad e ilusión.
Se conocieron en la facultad
desde entonces inseparables
almas gemelas que comparten
su amor y especialidad.
En el vagón hay un niña
que no deja de mirarlos
si se besan, acarician
o se cogen de la mano
Pero al ver que la pareja
descubre su presencia
con pudor tapa su cara
y esconde su cabeza
entre el abrigo de su madre
que la mira con sorpresa.
Una explosión de luz
hace brillar el vagón
en pedacitos de estrellas
de mucho calor.
“Triste viernes en Madrid,
negro mes de marzo.
Las nubes se alejan de allí,
del sol no queda ni rastro.
Sólo un silencio doloroso
el más triste de los sonidos.
Banderas a media asta,
crespones negros prendidos
entre el tumulto de la gente
peregrinando al mismo sitio.
Al andén donde muren trenes
apagando su latido”
La gran ciudad despierta
con aire contaminado,
Madrid amanece de gris
con un cielo atormentado.
Por el cristal de la ventanilla
Inés sueña y se imagina
un día radiante de sol,
con nubes de algodón y
alegres golondrinas.
El traje de novia que vio
con adornos de primavera
el más hermoso de la tienda,
lo reservan para ella.
Falta poco para llegar
a la estación del Pozo.
Ha quedado con su madre
su amiga y su tía Eva.
Para que vean su vestido
en la primera prueba.
Ya las ve, junto a la vía
pero una ráfaga fugaz,
de oscuridad vacía
la desplaza a un lugar
que nadie conocía.
Bajo una luz celestial
un joven apuesto espera,
muy nervioso en el altar
para ver llegar a la novia
entre encajes, y azahar.
Deseando besar su boca
Para poderla despertar.
“ Esos puntitos que brillan
derritiéndose con cera
llama de luz que enciende
ciento noventa y dos velas.
Una por cada alma
que masacra el terrorismo
entre lágrimas de la gente
que no entienden el motivo
de que mueran inocentes
manipulando su destino”
Me despertaba cada mañana
casi al amanecer para
poder coger a tiempo
como cada día el tren.
Esa vez recuerdo
no me encontraba bien
las molestias matutinas
de llevar dentro un bebé.
Este último mes ya
me estaba costando
notaba más tirantez
y el ombligo estallando.
Me animé a levantarme
último día, pensé
hoy tan sólo despedida,
compañía, charla y café.
La estación de Santa Eugenia
la que mejor me venia,
para hacer ese recado
que mi jefe disponía,
rechazando el directo
que yo siempre cogía.
Decisiones y momentos
que cambiaron mi vida.
El tren ya se ha parando
me acerco a la salida
al tiempo que he notado
un temblor en mi barriga.
Sin sonido en los oídos
ni luz en mis pupilas.
Olor a humo,
a sangre, a miedo
y luces de sirenas
de ambulancias y bomberos.
Aturdida me despierto
rodeada de familia y
auxiliares enfermeros.
Y un periódico a la vista
11 de marzo del 2004
más de 1900 heridos,
292 muertos.
Madrid entero llora
de rabia y sufrimiento.
Nueve años sin ver su cara
imaginando su llanto
y primeras palabras.
Sin poder mirar sus ojos,
ni el color de su piel.
Aunque sentí sus latidos
y patadas de sus pies.
Supe el peso y medida
que podría tener.
Y la foto en tres dimensiones
de mi querido bebé.
Que he enterrado entre los hierros
y amasijos de aquel tren.
“Luchemos todos juntos
Sin armas ni fuego.
Salgamos a la calle
en defensa de la paz.
Pintemos manos blancas
gritemos ¡basta ya!
Caminemos hoy seguros
sin miedo para hablar.
Unamos nuestras voces para
poder denunciar
poder denunciar
a crueles asesinos con
derecho de matar.”
derecho de matar.”
Ana Cuevas.
Son tres casos ficticios que he sacado de mi imaginación, pensando que en aquellos trenes iban personas que tenian su vida y sus historias y que no pudieron llegar a realizar. Asi pues me imagino que en aquellos trenes podria bien viajar esa chica joven que habia quedado ese día para probarse su vestido de novia. O la pareja de adolescentes que se dirigian a su primer día de practicas de la facultad de medicina. Y me imagino que más de una mujer embarazada podria viajar en aquellos momentos en algun tren para ir a su puesto de trabajo. Que nos sirva a todos para reflexionar que en un dia aparentemente normal de nuestras vidas, cotidiano y rutinario el destino nos puede reservar un momento trágico. Un instante que cambiará nuestra vida y la de nuestros familiares para siempre. Ojala este mundo algun dia viva en paz, sin guerras, terrorismo ni maldad.
