domingo, 2 de junio de 2013

POEMA DE ANA EN RESPUESTA AL RETO 15

Aquí va mi respuesta a este reto, una poesía donde quiero hacer llegar un mensaje de solidaridad a todas las personas que quieran ayudar con un gesto tan simple de reciclar tapones de plástico para una causa extraordinaria como es el obtener recursos para que se pueda estudiar e investigar tantas enfermedades que afectan a los niños y que no se les da una cura por tratarse de casos aislados y únicos que no les merece la pena de investigar. Pero con esta hermosa iniciativa se logra obtener el dinero necesario para que hallen una solución a estas raras afecciones.

Animo a todo el mundo a que recicle y pongamos con esos tapones una sonrisa y en la cara de esos pequeños.

En los años cincuenta aparece el Seat Seiscientos en España. Y fue tal el éxito de ventas de este vehículo, por ser tan asequible económicamente, que todo el mundo disponía de uno. Fue por este motivo por el que llegó a ser conocido como el “ombligo”  pues todas las personas tenemos uno.

 

 EL TAPÓN SALVAVIDAS



 Hay un pequeño coche
aparcado en mi calle.
Un Seiscientos, entrañable
que porta en su techo
una carga  importante.
Asumida por su dueño
responsable del transporte.
 
Algo banal e insignificante:
tapones del cartón de leche,
del champú, del gel,
del  bote de suavizante…..
Residuos desechables
útiles en su reciclaje,
un gesto tan sencillo
y a la vez gratificante.
 
Aporte  solidario,
montañas multicolores
de tapones de plástico
que acababan en la basura
y  contenedores del barrio.
Tan útil para la gente
y niños afectados
de dolencias raras
que nadie ha investigado.
Son  tapones sin fronteras
para tener una vida mejor,
una  vida plena y  nueva.

 
“Pequeño gesto para el hombre,
gran paso para la humanidad”
Plástico convertido en dinero
que  cure su enfermedad.
Un tapón una ilusión, que
les devuelva la sonrisa,
la magia, el valor  y
la luz de un nuevo día.
 
Blanco como un ángel
que vuela al ras del suelo
salvaguarda al más débil,
protege  al  indefenso.
Este antiguo vehículo
de poca capacidad,
lo llamaban ombligo
(gran curiosidad)
siendo la vía de acceso
del cordón umbilical
y una  fuente de vida
que cicatrizar.
Importante conexión
¡Será casualidad!
Que el adorable auto
sirva para crear
un lazo que les una y
les dé fuerza para luchar.
Un agujero en el vientre
que  explorar e investigar
y decirle hoy a la muerte
que en la basura, está la cura
y el mundo entero reciclará.
 
Ana Cuevas

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