Preciosa y emotiva fotografía de Juana Mari, donde expresa con un trabajo exquisito una parte esencial de la poesía en la que están involucradas dos familias. El detalle del reloj y demás elementos encajan extraordinariamente bien con los sentimientos que expreso en esta historia. Al igual que María José Roda con gran acierto también al participar con una fotografía llena de sensibilidad, con un trabajo espectacular hallado en esta preciosa representación llena de ternura y originalidad.
Como muchos de vosotros vi por televisión esta denuncia que por parte de muchos padres hicieron a la monja Sor María, destapando y saliendo a la luz las atrocidades cometidas, años atrás en esa maternidad que se ocupaba de las madres que allí daban a luz. Y que posteriormente eran engañadas con el peor sufrimiento que puede sentir una madre, arrebatándoles sus hijos fingiendo sus fallecimientos.
No hay palabras para explicar lo que sentirían años después al descubrir el trágico engaño.
He querido contar lo sucedido a través de mis versos, pues me conmovió desde el primer momento que supe de este drama.
Era maravilloso ver como nos comunicaban que algunas madres al cabo de los años se habían reencontrado al fin con sus hijos. Una de esas madres tuvo gemelas de las cuales una de sus niñas murió al nacer (falso, por supuesto), ya que al cabo del tiempo y cuando la niña creció, investigando encontró a su hermana, idéntica a ella. Mi poesía trata de este caso en particular. Pero se la dedico con todo mi respeto y cariño a esas madres e hijos que pasaron por ese suplicio, deseando que algún día, como la protagonista de esta historia, recuperen sus vidas y a sus familias biológicas.
Nota:
Mi foto hubiera sido una madre llorando y meciendo una cuna vacía, en la luz tenue de un dormitorio de bebe, con todos sus enseres y preparativos.
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